
Guatemala
tiene en su comida otra de sus singulares características
que, combinando tradiciones indígenas y españolas
ofrece una enorme variedad de golosinas y platillos. Y si
a eso le agregamos el ambiente y el colorido de sus regiones
hacen sentir al guatemalteco el mas afortunado de los comensales.
La
colonización española nos dejo una gran variedad
de platos típicos que con el transcurrir de los años
fueron se extendiendo a toda la republica para convertirse
en platos realmente nacionales, tal es el apetitoso caso
de los conocidísimos chiles rellenos.
La
Colonia, como epoca de integración de la cultura
indígena y española dio lugar a ciertos tipos
de comidas que aun hoy, son raras para el gusto medio aunque
constituyen verdaderas especialidades. Entre las regiones
más particulares tenemos el caso de la Antigua Guatemala
con sus especialidades antigüeñas ya conocidas
internacionalmente.
En
la Antigua se cosecha la fruta, la raíz, el tallo
y la flor que se utilizan como base para darle el toque
y el sabor al fresco de piña nono o de los líquenes
que ya se comían en la época prehispánica
y que aun se consumen como una deliciosa especialidad de
la cocina antigüeña. Pero la más representativa
de esta deliciosa comida es el pepián, cuyo origen
se remonta a la época prehispánica y que se
combina con güisquiles, tomates, cebollas, zanahorias,
papas, ajonjolí, chiles pasas, un poco de pepitoria
con carne de res, de pollo o de cerdo.
El
valioso legado de la gastronomía antigüeña
esta presente con los chuchitos, las enchiladas, el guacamol,
las lentejas, los sesos, la panza de res en chirmol, lo
piloyes en ensalada de rábano con carne, condimentada
con especias y verduras. Y donde dejamos el apetecido fiambre
que desde la epoca colonial se como durante el mes de noviembre.
Los embutidos son otro legado de los españoles, las
ensaladas de alcachofas, los bledos y las acelgas.
En
la repostería, los guatemaltecos somos herederos
de una rica y dulce tradición con los buñuelos,
las torrejas, los molletes, las empanadas de leche, los
rellenitos de plátano ya sea de fríjol, o
manjar. Los atoles de ceniza, de haba de arroz en leche,
el chocolate y los frescos de chan, de súchiles las
coloridas granizadas y que decir de los tradicionales helados
de carretilla, esos que transportados en depósitos
de madera aun recorren las calles de nuestra guatemala y
les siguen dando el gusto y el sabor a esa rica y basta
gastronomía chapina.
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