Sin
duda alguna, el bochornoso escándalo amoroso protagonizado
por el representante consular guatemalteco, en el estado
de California, Fernando Castillo, ha ocupado las páginas
principales de los medios más importantes aquí
en los Estados Unidos. Sin embargo, a pesar del concierto
de delitos cometidos por el represente del gobierno de Guatemala
en este país, mismos que van desde conspiración,
fraude, trafico de indocumentados, hasta pasar por malversación
de fondos; pareciera que a la opinión publica le
interesa saber mas sobre dicho escándalo amoroso
que las mismas repercusiones criminales que arrastren en
contra del ex funcionario. Recientemente el diario Hoy ocupo
sus páginas principales para darle cabida a las declaraciones
a Julia Arana, la supuesta victima, quien con lujo de detalles
explica sus amargas experiencias con Castillo. A continuación
Guatemala en USA, reproduce para sus lectores la entrevista
realizada por la periodista Paula Díaz, del periódico
HOY.
Actué como mujer dolida
Por
Paula Díaz Diario HOY
pdiaz@hoyllc.com
Me dio tristeza, depresión, nervios y miedo. No hice
esto con la intención de dañar a nadie, ni
actué de mala fe. El me atacó, me pisoteó,
no sólo a mí sino a mi familia y lo único
que hice fue defenderme. Yo no había querido hablar
porque no quería hacer un circo de esto.
Los
últimos cuatro años de la vida de Julia Cesibel
Arana han tenido todos los ingredientes de una telenovela:
intrigas, amores, engaños, dolor y venganza. Sin
embargo, todavía no se ha escrito el final de su
drama.
Arana,
de 29 años de edad, protagonizó la historia
que provocó el pasado 10 de agosto la renuncia del
Cónsul General de Guatemala en Los Ángeles,
Fernando Castillo.
Ambos
se conocieron en septiembre del 2001, cuando ella era estudiante
de Ciencias Políticas en la Universidad del Norte
Las Vegas y “él un diplomático joven,
ambicioso y con aspiraciones políticas”.
Arana
sostuvo una relación sentimental por casi dos años
con el cónsul de Guatemala, mientras ella vivía
en Las Vegas y él en Angeles, lo cual dijo, le facilitó
ocultar su realidad de hombre casado.
Al
terminar la relación, ambos empezaron a atacarse
por medio de correos electrónicos: según Arana,
él le envió un e-mail donde la calificaba
de prostituta. Ella responde enviando a la embajada y al
consulado de Guatemala una foto en la que el cónsul
aparece desnudo. Él la demanda por daños y
perjuicios y presuntamente la denuncia ante el Departamento
de Estado y a Inmigración para que la detengan por
supuestamente recibir amenazas de su parte.
Actualmente,
Arana espera que un juez de la Corte de Inmigración
de las Vegas decida si puede permanecer legalmente en este
país o debe de regresar a su natal Guatemala. Nerviosa
e inquieta, Arana conversó con el diario HOY sobre
su drama que aun no se termina de escribir.
¿Hubo
amor en esta relación?
(Silencio) No me gustaría contestar eso. Yo no sé
si me quiso, pero si se que le guste mucho para prolongar
tanto esta relación. Separando u olvidando los ocho
días que estuve presa, puedo decir que la pasábamos
bien. Él tuvo muchas atenciones conmigo como su pareja:
viajábamos, nos veíamos en Las Vegas, en Los
Angeles. La verdad es que la pasamos bien.
¿Cuándo
terminaron y por qué?
Todo terminó en junio del 2003, cuando descubrí
que no se había divorciado y que aún estaba
casado. Y que su esposa no tenía leucemia como me
había dicho, todo era una mentira. Lo llamé
dos meses después y le pregunte: ¿Por qué
usted, estando casado, se metió en mi vida y jugó
conmigo? Yo estaba buscando respuestas y él se quedaba
callado.
¿Cómo
se sintió usted?
Me dio tristeza, depresión, nervios y miedo. No hice
esto con la intención de dañar a nadie. Yo
no actué de mala fe. El me atacó, me pisoteó,
no sólo a mí sino a mi familia y lo único
que hice fue defenderme. Yo no he querido hablar porque
no quiero hacer un circo de esto.
¿Que
la motivo a sacar esta relación a la luz pública?
Esto no lo hice por venganza, él se lo hizo a si
mismo. Él me quiso pisotear mientras yo me estaba
ahogando y tenía que salir a flote. Nadie me había
tratado tan mal como lo hizo él. Yo no le había
hecho nada para que él me hiciera daño. Actué
como una mujer dolida y, en un momento en que me hervía
la sangre por los e-mails que me enviaba, le envié
a su esposa una carta con toda la verdad, sobre nuestra
relación, y con las fotos, incluso donde él
estaba desnudo.
¿Por
qué fue detenida?
La mañana del 26 de marzo, cuando me preparaba para
ir a la universidad, seis oficiales de Inmigración
llegaron a mi casa, me esposaron y me llevaron presa. Yo
no sabía que estaba pasando, preguntaba por qué
me detenían y nadie me respondía. Estuve ocho
días detenida con una fianza de 50 mil dólares.
Eso no lo voy a olvidar nunca. Castillo me acusó
de haberlo amenazado. Las amenazas que yo le enviaba no
eran de hacerle algo, eran de la relación, de exponerle
la situación a su esposa. Estaba dolida, no te imaginas
cuánto, por los e-mails que el me enviaba y lo que
me decía.
¿De
dónde nace la idea de hacer un pasaporte con otro
nombre y pedir una visa de EU?
Cuando estuvimos en Hawai, Yo estaba participando en un
concurso [de belleza] y me salieron unos contratos de modelaje
en Francia y Turquía. Él (El cónsul)
sabía mi situación migratoria y me dijo que
no se podía casar conmigo en esos momentos, para
que, como su esposa, tuviera una visa diplomática,
pero me dijo que podía conseguirme una visa como
empleada de él.
¿Cómo
hizo el pasaporte con otra identidad?
Vine a Los Angeles, me quedé en su casa. Según
él, él estaba divorciado y su ex-esposa estaba
batallando contra la leucemia en Nueva York. Juro que a
ella no la conocí. A las niñas sí.
Llegamos al consulado en la noche, conseguimos un indigente
en la calle para que colocara la huella. Él no sabía
como funcionaban los aparatos y llamó a un secretario
para que le explicara como hacerlo. El pasaporte me llegó
a los dos días a Las Vegas, por Fedex.
¿Cómo
obtuvo la visa estadounidense?
Primero, yo no sabía que los diplomáticos
podían traer empleados. Me dio susto, pero él
me dio la confianza de que todo iba a salir bien.
Fuí al Ministerio de Relaciones Exteriores. [Él]
me dijo que no me arreglara y no me maquillara, que no hablara
inglés, que pareciera niñera. Me presento
y a él lo llamaron para verificar. Me dieron varios
papeles y con ellos fui a la embajada. Ahí me hicieron
tres preguntas. Él me había dicho lo que tenía
que responder y me dieron la visa.
¿Qué
piensa de la renuncia de Castillo?
Realmente estoy sorprendida de que el gobierno actuó
de esa manera, porque yo cuento esta historia en un país
latino, cualquiera que sea, y a él lo defienden y
a mi me mandan a lavar los platos. Aquí fue diferente,
porque estamos en Estados Unidos. A pesar de que él
me había advertido que ningún medio me creería.
¿Cuáles
son sus planes para el futuro?
Me acabo de graduar y me gustaría seguir la maestría
mientras el gobierno define qué va hacer conmigo.
Siempre busco proyectos en que ocupar mi tiempo. Me gusta
progresar, siempre pienso en superarme.
¿Qué
hará en el caso de que nieguen el asilo político?
¿Regresaría a Guatemala?
No me quiero ir. Si me toca pedir asilo en otro país,
lo pido, pero a Guatemala no regreso.
El dato
El cónsul General de Guatemala en Los Angeles, Fernando
Alfonso Castillo, fue suspendido de su cargo el 12 de julio,
después de que se hicieran públicas los alegatos
de Julia Arana, quien lo acusó de proporcionarle
un pasaporte guatemalteco falso y ayudarle a tramitar una
visa estadounidense con una identidad fraudulenta cuando
eran amantes. Castillo ha negado rotundamente haber tenido
una relación íntima con Arana. Castillo renunció
el 10 de agosto y enfrenta una investigación de la
Contraloría de Guatemala por supuestas irregularidades
administrativas en la sede consular.
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