VOZ DE LA COMUNIDAD GUATEMALTECA EN LOS ESTADOS UNIDOS • LOS ANGELES CALIFORNIA, SEPTIEMBRE 16 - 30 2,005
No. 113• AÑO 15 • CIRCULACION QUINCENAL

EDITORIALES
Editorial: Hoy por tí, mañana por mí
La Columna del Director: Guatemaltecos: memorias de elefante
Palabras de Papel: Preguntas inocentes
Mi punto de vista: El privilegio de ser guatemalteca
Viva nuestra independencia o ¿Dependencia quizas?
 

Editorial
Hoy por tí, mañana por mí

Resulta desgarrador ver las imágenes en la televisión las miles de victimas deambulando por lugares desconocidos tratando de encontrar refugio; tumultos de gente ocupando los estadios y centros deportivos; niños perdidos en albergues improvisados, en fin.

Para nadie es un secreto que tanto la ciudad de Nueva Orleáns, en el estado de Luisiana como Los Angeles en California, históricamente se consideran ciudades en alto riesgo. La primera por encontrarse por debajo del nivel del mar y propensa a una eminente inundación. La segunda por estar construida en el corazón de la falla de San Andrés y propensa a los terremotos. Durante años, ingenieros, especialistas y ambientalistas han venido anunciando que la ciudad de Nueva Orleáns, la más importante y célebre en el delta del Mississippi, estaba predestinada a ser víctima de un desastre natural si no se tomaban medidas adecuadas. Del mismo modo, los geólogos y eruditos en la mataría, vienen anunciando desde hace varios años que un terremoto de grandes proporciones podría dejar millones de victimas en la ciudad de Los Angeles. Lo lamentablemente resulta para quienes viven en el área de los terremotos ya que no existe prevención alguna, más que aquella que pueda llegar del Supremo Creador. La solución más segura podría ser el moverse de Estado.
Sin lugar a dudas, Katrina, se convirtió en el monstruo natural que arrasó los estados de Louisiana, Mississippi y Alabama. Tristemente, Nueva Orleáns fue la ciudad mas afectada porque precisamente se encuentra situada bajo el nivel del mar, rodeada únicamente por 13 diques, que hasta antes del huracán evitaban las inundaciones provenientes del lago Pontchartrain y del río Mississippi.

Por años, los científicos venían advirtiendo que un golpe directo de un huracán de la categoría de Katrina sobre Nueva Orleáns, podría causar una inundación masiva, que era necesario fortalecer las defensas de la ciudad, particularmente el sistema de aliviaderos y bombeo porque estos no resistirían las condiciones extremas de un temporal.

Los trabajos nunca se realizaron y lo que más se temía por fin sucedió; los diques no aguantaron las embestidas de Katrina. El precio resultó demasiado alto en vidas, en el destino de una ciudad y su pueblo y principalmente en el costo para la economía de toda la región. Indudablemente, de acuerdo a lo expresado por el presidente Bush, la ciudad de Nueva Orleáns será reconstruida sin importar la inversión que habrán de realizar. Sin embargo: ¿Como se recupera un pueblo de una catástrofe tan grande cuando lo ha perdido todo? Resulta desgarrador ver las imágenes en la televisión las miles de victimas deambulando por lugares desconocidos tratando de encontrar refugio; tumultos de gente ocupando los estadios y centros deportivos; niños perdidos en albergues improvisados, en fin.
Pero, mas allá de buscar responsables del fenómeno natural que arremetió con la ciudad de Nueva Orleáns, los guatemaltecos, principalmente los residentes en los Estados Unidos debemos asumir nuestra responsabilidad aunando nuestros esfuerzos para asistir a las victimas. Porque debemos recordar que hoy por tí, mañana por mí.

 

GUATEMALA EN USA • ONLINE
1138 WILSHIRE BLVD. SUITE 300 LOS ANGELES CA 90017 - Tels: (213) 250-3416 (213) 250-9090 FAX (213) 250-3705
© 2005 CASA DE LA CULTURA DE GUATEMALA EN LOS ANGELES.