VOZ DE LA COMUNIDAD GUATEMALTECA EN LOS ESTADOS UNIDOS • LOS ANGELES CALIFORNIA, SEPTIEMBRE 16 - 30 2,005
No. 113• AÑO 15 • CIRCULACION QUINCENAL

EDITORIALES
Editorial: Hoy por tí, mañana por mí
La Columna del Director: Guatemaltecos: memorias de elefante
Palabras de Papel: Preguntas inocentes
Mi punto de vista: El privilegio de ser guatemalteca
Viva nuestra independencia o ¿Dependencia quizas?
 
 

PALABRAS DE PAPEL
Preguntas inocentes

¿Sabe usted cómo camina un sospechoso?

¿Se inclinará más hacia la izquierda que a la derecha, o a la inversa?

¿Apachará un ojo cuando se baja de la acera?

¿Se rascará la quijada al observar a un policía?

¿Si se tratase de una mujer, moverá cadenciosamente las caderas? ¿O las pestañas? ¿Se rascará la panza al toparse con un inspector de la SAT?

¿Esquivará la mirada de cualquier agente de tránsito? Todas las anteriores y otras preguntas más me las ha planteado mi amigo René Romualdo Leyba Fabershé al referirse a una nota periodística que da cuenta de la aprensión de un hombre “cuando caminaba sospechosamente por el lugar donde fue capturado”.

¿Cuál es el código que se aplica para determinar que alguien camina en forma sospechosa? ¿Existe algún parámetro para medir sus zancadas? ¿Será por el movimiento de sus piernas? ¿De su cabeza? ¿O de sus glúteos?
En torno a la comparecencia del ministro de la Defensa ante la bancada del FRG en el Congreso, a fin de responder interrogantes acerca de la compra de aeronaves destinadas al ejército, ¿para qué quiere adquirir aviones y helicópteros la institución armada? ¿Guatemala está en guerra contra otro país y no nos hemos dado cuenta los inservibles civiles? ¿No sería mejor invertir más de 28 millones de dólares en obras de infraestructura, en combatir la delincuencia, o en proyectos educativos y de salud, que gastar ese platal en la compra y reparación de aeronaves?

Para seguir con el tema del ejército, ¿a cuenta de qué un militar de cualquier rango que pudiese cometer un delito penal debiera ser juzgado por el código militar, y no por la ley ordinaria, tal como lo proponen algunos diputados? ¿Qué diferencia pudiese existir entre un campesino acusado de robarse un quintal de naranjas y un soldado sindicado de apropiarse indebidamente de dos arrobas de maíz? ¿O entre un ratero que hiriese gravemente a otra persona y un sargento que cometiere el mismo delito con distinta víctima? ¿O entre un funcionario de cualquier dependencia del Estado sospechoso de corrupto y un militar señalado de enriquecerse ilícitamente? ¿No se trata de similares crímenes? ¿Tendrá razón el comisionado presidencial de los Derechos Humanos, Frank La Rue, al aseverar que de llegarse a promulgar un código militar que incluya privilegios para los uniformados se estaría retrocediendo en el cumplimiento de los Acuerdos de Paz?

No deseo que las integrantes de la Asociación de Mujeres Periodistas y Escritoras me tilden de desagradecido, pero en vista de mi ignorancia debo formularles varias inocentes preguntas, a propósito de su undécimo seminario, a realizarse a partir de hoy, según invitación que tuvieron la gentileza de enviarme y que espero no estén arrepentidas. Las interrogantes son muy sencillas de responder: ¿En qué medios de comunicación social impresos o electrónicos ha trabajado la distinguida señora Consuelo de Sánchez-Latour, presidenta de esa institución y delicada dama que se desenvuelve con soltura en los más conspicuos círculos sociales de la aristocracia guatemalense?

¿O, en todo caso, cuáles son los nombres de los opúsculos, ensayos, cuentos o novelas que ha escrito? Asimismo, ¿se podría saber en qué periódicos, informativos de la televisión, radioperiódicos o agencias internacionales de noticias ha prestado sus valiosos servicios profesionales la apreciable señora Marta de Mazariegos, tesorera de la AMPEG? ¿O acaso esta diligente empresaria del transporte extra urbano es autora de algún best-seller que yo desconozco dada mi incultura bibliográfica? ¿Quizá de un poemario, libro de viajes, recetario de alta cocina? ¿O una colección de esquelas? ¿Manualidades exóticas? Pregunto sólo por pura curiosidad de reportero en desuso.

0 Finalmente ¿Por qué mi amigo Romualdo es tan escéptico que cada vez que el Insivumeh pronostica un día soleado siempre saca su paraguas? ¿Y por qué cuando anuncia que va a llover ni siquiera lleva gorra cuando sale a la calle? ¿No creen ustedes, muchá, que la Pantera Rosa fue la primera exponente de la actualmente desinhibida cultura gay que se ha extendido masivamente? ¿La Pantera Rosa es él o es ella? ¿Se habrá operado o no? ¿Por qué siempre anda desnuda o desnudo y no se le ve nada?

 

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