| Los
Angeles. El presidente de EEUU, George W. Bush, inicio en
Arizona una campaña de promoción de una reforma
migratoria y seguridad fronteriza, propuesta desde el mes
de enero de 2004. El mandatario explico que las bases de dicha
reforma están orientadas a un programa de “Trabajadores
Huéspedes” y una residencia temporal por tres
años prorrogables por otro periodo igual para los extranjeros
indocumentados en este país. Sin embargo, el programa
de Bush tiene una fuerte oposición de su propio partido,
así como una gran parte de congresistas demócratas.
Indicaron
Fuentes
del Congreso informaron que está previsto empezar en
enero próximo el debate sobre una reforma migratoria
global que dé una solución definitiva al problema
de los más de 12 millones de inmigrantes indocumentados
que residen en los Estados Unidos, casi la mitad de ellos
mexicanos.
El
plan migratorio propuesto por el presidente, también
tiene la finalidad de reforzar la seguridad fronteriza y dar
solución a los diversos problemas del sistema migratorio
estadounidense que, según algunos legisladores y organizaciones
de defensa de los derechos civiles, no funciona adecuadamente.
Proponen
Amnistía Condicional
Por su parte, una organización hispana de Colorado
envió a legisladores federales un propuesta de reforma
migratoria que contempla una “amnistía condicional”
y multas a los trabajadores indocumentados que quieran regularizar
su situación.
El grupo Hispanos Unidos del Gran Colorado (HUG por su sigla
en inglés), redactó su “Propuesta de Solución
para Inmigración” con el doble propósito
de “resolver el problema de la inmigración ilegal”
y “mantener al país como una nación unida”.
John
Bach, empresario hispano de la ciudad de Greeley y presidente
de Colorado HUG, informó que la propuesta será
enviada a dos legisladores de Colorado, la representante Marilyn
Musgrave (R-Distrito 4), y al senador Ken Salazar (D).
En su documento, HUG sostiene que se debe diferenciar entre
inmigrantes terroristas, criminales y trabajadores.
Según
la agrupación, aunque “todos ellos quebraron
la ley, el gobierno de Estados Unidos debería tratarlos
de acuerdo a la amenaza que representan para la seguridad
del público estadounidense”.
HUG
rechazó las dos “soluciones obvias”, es
decir, deportar a 12 millones de indocumentados y cerrar la
frontera, u otorgar una amnistía ilimitada.
Y propone una “amnistía condicional” sólo
para aquellos inmigrantes que hayan estado en el país
durante más de cinco años, hayan pagado impuestos
cada año, y no tengan antecedentes criminales.
En
este caso, los inmigrantes deberán pagar una multa
de 2.000 dólares por haber ingresado ilegalmente al
país, y pagar de su propio bolsillo su seguro médico.
Además,
no podrán recibir la ciudadanía estadounidense
inmediatamente, sino que tendrán que esperar cinco
años más, siempre y cuando mantengan una buena
conducta.
En
esta propuesta, aquellos inmigrantes indocumentados con menos
de cinco años en el país no podrán obtener
residencia legal, aunque se les debería permitir iniciar
los trámites correspondientes. Pero, por cada año
que permanezcan en Estados Unidos con una “visa de trabajo
condicional” deberán pagar una multa de 1.000
dólares.
En
todos los casos, se espera que los inmigrantes aprendan inglés
y que demuestren que han contribuido a la economía
del país.
La
propuesta también pide fuertes multas, y hasta el cierre
del negocio, para las empresas que contraten a trabajadores
indocumentados.
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