Sin
lugar a dudas, el animal domestico mas popular del planeta
tiene que ser el perro. Este curioso animal de la orden de
los carnívoros y familia de los caninos, lo podemos
encontrar en un sin número de razas, colores y tamaños.
Por su inteligencia, obediencia y lealtad, el perro ha sido
domesticado por el hombre desde tiempos prehistóricos.
En la actualidad, ha sido tan importante la convivencia de
éste mamífero con el ser humano, que se ha considerado
como el mejor amigo del hombre.
En
los Estados Unidos, el perro tiene ya ganado su lugar entre
la sociedad y se refleja muy bien en la forma que es tratado
y, por supuesto, en la forma en que lo llaman. Los gringos
tienen varias maneras de llamarle a sus perritos, por ejemplo
le dicen: puppy, doggy, mutt, o hound.
En
Guatemala, todavía no se le ha dado el espacio y el
respeto que el perro realmente se merece. Los chapines nos
caracterizamos por la forma despectiva en la que nos referimos
al rey de los animales domésticos, pues en lugar de
tratarlo cariñosamente, como lo hacen los gringos,
simplemente lo llamamos ¡chucho!...
Tenemos
que aceptar pues, que el perro ha sido discriminado por la
gran mayoría de la sociedad chapina y eso se refleja
en nuestras costumbres, pues cuando queremos insultar, ofender
o menospreciar a nuestro prójimo, el pobre chucho sale
bailando. Si nos referimos a alguien que ocupa un puesto importante,
generalmente decimos, Fulano de tal, tiene un buen hueso.
Aunque no le estamos llamando directamente chucho, todos sabemos
muy bien que al único animal que le encantan los huesos
es al chucho. Si se trata de algún familiar, amigo,
o alguien que come mucho, sencillamente decimos: ¡”este
Pancho, se harta como chucho!.... Las esposas tampoco se quedan
atrás, cuando se trata de ofender a los pobres caninos
y regularmente cuando se enteran que su marido anda con los
amigotes en sus reuniones chupangueras. Estas le dicen a las
amigas: “Mi marido anda de pata de chucho”. También,
cuando se critican entre si, se les oye decir: “viste
que a la pobre fulanita, su marido le da una vida de perra”.
Y donde dejamos a los empleados cuando se quieren referir
a lo gacho que es su jefe, generalmente dicen: “el viejo
ese de mi jefe, es un chucho”.
En
realidad, la amistad que ha mantenido el perro con el chapín,
lo ha desprestigiado mucho. Afortunadamente, mientras que
en Guatemala, el perro sigue siendo discriminado y utilizado
para insultar a quien nos cae mal, en otras partes del mundo,
goza de ciertos privilegios. Los chinos por ejemplo, hasta
tienen al perro en su signo zodiacal. Por otro lado, entre
los platillos típicos de la apreciada comida cantonesa,
también podemos encontrar el “gou”, o carne
de perro. Lamentablemente, la suerte de los caninos en la
china, tampoco parece ser como lo pinta su zodiaco, pues según
las autoridades de ciudades importantes han iniciado una campaña
en contra de los perros callejeros. Y es que a los pobres
caninos se les ha considerado foco de suciedad y enfermedades
tanto en la China, como Guatemala. Irónicamente, el
perro es también un síntoma de “Burguesía”.
En los Estados Unidos, por ejemplo, tener un perro de raza,
es símbolo de poder y buen gusto. Aquí podemos
apreciar distintas razas de perros acompañando a las
“viejas fufú rufas” en sus limosinas, o
en carros de lujo.
Realmente
da gusto ver a los perritos paseándose por las calles,
sacando la cabeza por la ventana. En los supermercados se
puede observar una variedad de comida enlatada hecha especialmente
para perros burgueses. Aunque en Guatemala, los chuchos callejeros
pulgosos y jiotosos, abundan en los mercados y basureros.
Pero no todo esta perdido para las mascotas más populares
del planeta, pues en los últimos años, ya se
puede ver en Guatemala, cierta clase de perros con privilegios
desde que llego la onda de tener perros de raza. ¿Será
que por fin el chucho, se va a convertir en el mejor amigo
del chapín? |