| Ante
la solicitud del gobierno guatemalteco de la cobertura de
los Programas de Protección Temporal (TPS) para nuestros
connacionales residentes en Estados Unidos, resulta esencial
para nuestros intereses que una de las principales líneas
de nuestra estrategia, sino la principal, esté fundamentada
en el “tejido” de una red de apoyo interno en
Estados Unidos, ya que esta acción ayuda a fundamentar
y fortalecer nuestra petición ante las más altas
autoridades.
La estrategia
articulada, organizada e impulsada por el gobierno guatemalteco,
debe ir dirigida a integrar en este esfuerzo a todos los actores
políticos afines a nuestra causa en ese país,
que podrían constituirse en factores determinantes.
En el artículo anterior cité el ejemplo de cómo
las instancias civiles han ayudado de manera determinante
a lograr este objetivo. Tal es el caso de la estrategia empleada
por el presidente de Honduras, Ricardo Maduro Joest, quien
al haber logrado el apoyo del Embajador norteamericano en
ese país, Frank Almaguer, coadyuvaron esfuerzos con
el Consejo Nacional de la Raza ante el Congreso y la Casa
Blanca, dando como resultado la obtención de los “TPS”.
Resulta
fundamental identificar, que el desafío de Guatemala
no es únicamente ante el poder ejecutivo norteamericano,
sino también ante su más alto y representativo
organismo, el Congreso de Estados Unidos. Esto a consecuencia
de los grandes intereses partidarios, sectoriales y nacionales
que ahí se juegan y que indiscutiblemente influyen
en las decisiones de la Casa Blanca. Consecuencia
de eso, la importancia de la lupa política de la diplomacia
guatemalteca dentro del Congreso, por identificar a aquellos
elementos que podrían ayudarnos en nuestra causa.
Dentro
de esta instancia tenemos el caso del congresista demócrata
por el Estado de Illinois, Luis Gutiérrez, considerado
el más ferviente defensor de los inmigrantes ante el
Senado de Estados Unidos. Es oportuno mencionar que Gutiérrez
colaboró arduamente en la prórroga de los “TPS”
con los salvadoreños y hondureños y es uno de
los principales promotores de la ley de reforma migratoria
“El Acta de Visas Seguras, Ordenadas y aplicación
de Leyes del 2004” (SOLVE en español), junto
al congresista Bob Menéndez (demócrata por New
Jersey) y el senador Edward Kennedy (demócrata por
Massachusset). A estas dos últimas personalidades las
identifico también como potenciales aliados de nuestro
esfuerzo por los “TPS”. Obviamente recomiendo
el acercamiento al Congresista Luis Gutiérrez, por
parte de nuestro Cónsul guatemalteco en Chicago Gustavo
Adolfo López Calderón, coordinado por nuestro
Embajador en Washington José Castillo, por supuesto
dentro de las normas y lineamientos que regirían la
estrategia de la Cancillería. El haber trabajado hace
varios años junto a Gustavo en el servicio consular,
me permite suponer una buena labor, dada sus virtudes a causa
de su amplia experiencia y sus buenas relaciones humanas.
Para llegar al congresista Gutiérrez, Gustavo podría
abocarse a la Cónsul salvadoreña en esa ciudad
Patricia Maza Pittsford, quien participó en los esfuerzos
de la prórroga por los “TPS” junto a este
representante y otras personalidades.
Es justo
mencionar, que en el “ala” republicana, no todos
padecen de los virulentos sentimientos antiinmigrantes. Tal
es el caso del senador John Mc Cain, que encabezó junto
al también senador Edward Kennedy el proyecto de ley
“Para un país Seguro y una Inmigración
ordenada”, ya mencionado por este servidor anteriormente.
Dicho proyecto busca regular la inmigración mediante
un proceso gradual y depurado para la legalización
permanente de los indocumentados. He leído sobre Mc
Cain, y resulta ser un hombre muy querido y bien conectado
en los círculos de Washington, sabe como moverse discretamente
en esos vericuetos de la burocracia y se menciona que, podría
ser nuevamente precandidato por el Partido Republicano para
suceder a Bush en la Casa Blanca. El señor Mc Cain
resultaría muy útil para generar apoyo dentro
del Senado y el Congreso Federal, pero por haber sido un fuerte
rival y detractor de Bush en las primarias del 2000, sería
de analizar la conveniencia de su accionar ante la Casa Blanca.
El acercamiento a este republicano liberal le correspondería
hacerlo al propio Embajador guatemalteco José Guillermo
Castillo.
Existen
otras personalidades de la vida política de Estados
Unidos que podrían ser de mucha ayuda en el apoyo que
se requiere, como los representantes Henry Cuellar (demócrata
por Texas), Jim Kolbe y Jeff Flake (republicanos por Arizona),
está también Loreta Sánchez (demócrata
por California), etc, etc correspondiendo el trabajo de lobby
a cada Cónsul según su jurisdicción,
coordinados y monitoreados, como ya lo mencioné, por
el Embajador guatemalteco.
La solicitud
de la cobertura de los “TPS” ya fue efectuada
por el Gobierno de Guatemala ante el poder ejecutivo de la
Unión Americana. La visita del presidente Berger a
Washington se debe preparar tratando de que se efectúe
en el momento oportuno. Yo no recomendaría insistir
ante la Casa Blanca sin antes haber tejido esa red de apoyo
interno que necesitamos dentro de Estados Unidos para sustentar
y fortalecer nuestra petición en este sentido. Hay
que tomar en cuenta que algunos funcionarios de la administración
Bush no son partidarios de extender los Programas de Protección
Temporal basados fundamentalmente en criterios técnicos,
de ahí la importancia de identificar que esta ley resulta
ser también de carácter discrecional, por eso
es que el factor político juega un papel determinante.
Comprendamos entonces que la estrategia de construir el apoyo
interno dentro de Estados Unidos, no solamente es vital sino
también urgente.
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