Los
asentamientos humanos son un problema social estrechamente
vinculado a la problemática de la vivienda, particularmente
en la ciudad de Guatemala. Es, sin duda, una clara manifestación
de la necesidad de un techo para vivir y la carencia de atención
por parte del Estado. A esa cuenta, el individuo se ve obligado
a habitar lugares sin seguridad, salubridad, poniendo a su
familia en un alto grado de vulnerabilidad y susceptibles
a enfermarse o morir por las paupérrimas condiciones
de vida. Entre las causas del crecimiento urbano de la ciudad,
tenemos la migración, debido a la concentración
de servicios y fuentes de trabajo; la pobreza; el bajo ingreso;
la falta de educación; capacitación; el alto
costo de las viviendas, alquileres y familias numerosas, entre
otras.
La
población que migra, al llegar a la ciudad no advierte
que las oportunidades de trabajo son escasas y que por la
complejidad de los trabajos disponibles se necesita cierta
capacitación o especialización de la que carecen.
En ese sentido se ven obligados a realizar cualquier labor
para sobrevivir, devengando salarios miserables. Esa situación
los obliga a ocupar terrenos baldíos, generalmente
barrancos o áreas de propiedad estatal, levantando
covachas provisionales, que con el tiempo se hacen estables
o definitivas. Estas viviendas poseen características
comunes en sus estructuras, por encontrarse ubicadas en áreas
que no cuentan con servicios urbanos básicos tales
como aceras, asfaltos, drenajes y desagües. El agua potable
la obtienen través de pequeñas tomas diseminadas
y contaminadas donde hay que hacer turno desde muy temprano,
las calles se conforman por una línea de vivienda que
deja solamente el espacio para transitar y existen varios
basureros cerca de las mismas.
El
material de construcción es variado: adobe, madera,
cartón, lámina, material de desecho, block y
en algunos casos ladrillo y cemento. Son viviendas muy pequeñas
por lo que existe hacinamiento y promiscuidad, ya que el 85%
de éstas es de aproximadamente 6 metros cuadrados.
El movimiento migratorio de las áreas marginales puede
considerarse como regular y constante; las invasiones se caracterizan
por ser de dos tipos interna y externa. La mayoría
de migrantes no acuden a las áreas marginales en una
fase primaria de ocupación, son las necesidades como
la falta de empleo o sus bajos ingresos, los que los obliga
a radicarse en dichas áreas de Guatemala.
Desde
cualquier punto de vista, ya sea económico, político,
legal o social, los asentamientos no pueden eliminarse. El
traslado pasivo o parcial, significa la desintegración
repentina de las pequeñas conquistas que como conglomerados
han logrado a través de los años. Es casi imposible
cambiar la estructura actual de los asentamientos, esto no
quiere decir que no se implementen mejoras como la introducción
de servicios básicos, tales como drenajes, luz, agua
potable y otros necesarios para una vida digna.
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