| Recientemente,
Guatemala en USA, visitó la casa en donde residen la
esposa y las hijas de Ruíz, y pudimos comprobar que
en dicha vivienda no había luz.
Por
Sofía Sierra
Los
Angeles. Durante la última audiencia que tomara lugar
en el mes de noviembre, en la Corte Superior de San Bernardino,
en la que Carlos “el pescado” Ruíz, se
presentó para conocer el veredicto de la demanda de
paternidad y manutención presentada por Alicia Aquino,
Guatemala en USA abordó al futbolista guatemalteco.
En
esa oportunidad y mientras el juez determinaba sobre la pensión
que recibiría la nueva hija del seleccionado chapín,
nos acercamos al deportista para conocer su reacción.
Fue un momento muy difícil para una periodista, porque
el acusado se veía indefenso, asustado y trataba de
evitar las miradas de la gente que ocupaba el recinto. Mayormente
cuando se enteró que Guatemala en USA, estaba allí
presente cubriendo el juicio. Ruiz, se miraba consternado,
arrepentido y sumiso.
Cuando
se tuvo espacio, abordamos al “pescado” para que
hablara sobre el tema, sin embargo este nos manifestó:
Por respeto a mi familia no puedo dar declaraciones, soy casado
amo a mi esposa y a mis hijas, me voy a dedicar a ellas, así
que prefiero no decir nada. Abandonando el recinto en compañia
de su abogado.
Caso
Cerrado
Hasta ahí, Guatemala en USA, concluía su compromiso
periodístico, porque respetaba la decisión del
futbolista, de modo que nos dispusimos a dar por cerrado el
lamentable episodio que ensombrecía la imágen
de nuestro máximo exponente del balompié guatemlateco.
Sin
embargo, lejos estábamos en saber que, las palabras
expresadas por aquel humilde futbolista, no eran más
que el producto de la impotencia de un individuo irresponsable,
humillado públicamente por sus propios actos.
Sus hijas sin luz en su casa
Recientemente,
Guatemala en USA, visitó la casa en donde residen la
esposa y las hijas de Ruiz, y pudimos comprobar que en dicha
vivienda no había luz. Al indagar sobre los motivos,
Laura Méndez de Ruíz, nos indico que su esposo
no había cumplido con sus obligaciones de padre, ni
de esposo. Desde hace varios días no contamos con electricidad;
anoche me caí de las gradas y me lastime la pierna,
porque tuve que bajarlas en la oscuridad. Se lamenta Laura
enseñando la pierna lastimada. Por otro lado, continúa,
no me ha enviado dinero para pagar la escuela de las niñas,
la cual se debe desde ya hace dos meses. Tampoco envía
dinero para la comida desde el mes de diciembre, mientras
que a la hija que tiene en Los Angeles le pasa la pensión
mensualmente.
Abusos
y humillaciones
Visiblemente lastimada en su dignidad de mujer y con el deseo
de ser escuchada, Laura se abre libremente con ésta
reportera para dejarnos saber los atropellos y las humillaciones
que ha recibido de su esposo, Carlos “el pescado”
Ruiz. Cuando lo conocí, era un muchacho diferente,
venia de una familia muy humilde y en el no había otra
cosa más que el fútbol y yo. Pero desde que
nos fuimos para Los Angeles, Carlos cambio totalmente conmigo.
Me insultaba, me abusaba físicamente y me humillaba.
Pareciá que la fama poco a poco lo había cegado
porque empezó a llegar tomado y a andar con mujeres,
mientras yo sufría sola en un país desconocido,
pues en esas fechas viviamos en Pasadena. Indica Laura, con
tristeza.
Así,
ha sido mi vida con Carlos y lo triste es que los medios de
comunicación aquí en Guatemala, lo defienden
al grado viene a Guatemala y en lugar de venir a ver a sus
propias hijas, se va a ver niños de otras instituciones
aparentando lo que no es. Agragá.
Borracho,
mujeriego e irresponsable.
En la parte profesional, Laura manifestó a Guatemala
en USA, que Carlos, el “pescado” Ruíz es
borracho, mujeriego e irresponsable. No se presenta a los
entrenamientos, falta cuando se le da la gana, de plano por
andar con mujeres y lo peor del caso que no le dicen nada;
lo alcahuetean tanto en la Selección Nacional como
en los medio de comunicación. Por el bien del deporte
y por el bien de su familia, seria bueno que ustedes lo hagan
comprender que aquí en Guatemala tiene una familia
que abandonó y no tienen que comer, mientras él
se la pasa disfrutando de su fama y su fortuna... |