VOZ DE LA COMUNIDAD GUATEMALTECA EN LOS ESTADOS UNIDOS • LOS ANGELES CALIFORNIA, OCTUBRE 1 al 15 2,006
No. 118• AÑO 16 • CIRCULACION QUINCENAL

en Guatemala
Crean Centro de Asistencia Social en Guatemala
Agobio Urbano
Estudio 13 cumple su primer aniversario
Deportivo Zacapa a la máxima categoría del balompié nacional
Sacachispas en busca de un ascenso a la liga mayor
Rechazan la explotacion minera en Huehuetenango
Transmetro
El bolillo Gómez al mando del Azul y Blanco.
El Mal de Parkinson
Descubren restos de mastodonte en Santa Rosa, Guatemala
Hace 100 años cigarillos cubanos dieron a conocer a Guatemala mundialmente.





Agobio Urbano

Patricia González
pgonzalez@elperiodico.com.gt.

Cuando la ciudad ya no es agradable para vivir...
Las estadísticas no muestran ni una cifra de cuántos capitalinos deciden dejar la ciudad para irse a vivir a los departamentos.
Los motivos más comunes son: estrés, trabajo y seguridad.

Nuria Maldonado y su esposo tomaron una decisión a finales de 2005: irse a vivir a Huehuetenango. ¿Las razones? “muchas”, responde. Pero la principal es que la calidad de tiempo que le daba a su familia era cada vez más decadente.
Cuenta que salía a las 7:00 de su casa y regresaba a las 8 de la noche, mientras sus dos niños compartían el día con sus abuelos. “Además, no íbamos al cine ni al estadio ni al teatro, entonces eso no nos iba a hacer falta si nos veníamos a Huehuetenango”.
Pero Nuria y su esposo no pensaron sólo compartir más tiempo juntos en su nuevo hogar. ¿Y el colegio?, ¿y de qué vamos a vivir? fueron dos preguntas que se hicieron una y otra vez. Fue entonces cuando empezaron la búsqueda –que duró meses- para ubicar a los niños en un buen colegio y solicitaron empleo en las extensiones universitarias para dar clases.
Ella es comunicadora, él, economista y ambos tienen una maestría. “Por lo menos en 2006 sabemos que estamos bien, pero pondremos algún negocio para evitar cualquier problema”, dice. Hasta ahora, la cuota de sus servicios ha bajado considerablemente. En la ciudad pagaba Q200 de energía eléctrica, mientras que en Hue-hue-tenango paga Q30 por mes.
Sin embargo, el agua le llega a través de un pozo y el camión que recoge la basura, no tiene servicio hasta su casa, por lo que tiene que ir al vertedero municipal. Pero Nuria considera más importante sentirse segura. Esto, a pesar de que la Policía Nacional Civil tiene 30 agentes en Huehuetenango, una comisaría por departamento y 6 en la capital.
Pero la migración de los capitalinos a los departamentos no es tan común. En algunos casos se da por cuestiones de salud, seguridad, trabajo o simplemente porque las familias regresan a su lugar de origen después de cierto tiempo con la idea de retirarse a un lugar pacífico.
“De eso ni siquiera hay estadísticas porque son casos aislados. La verdad es que se da al revés porque el salario es más bajo en el campo que en la ciudad”, dice Carlos Zúñiga, presidente de la Cámara del Agro.
Reconoce que quienes se van a vivir a algún departamento, saben que el costo de vida es más bajo. “Allá, usan leña, no pagan gas; no usan carro porque todo está cerca, se ahorran la gasolina; no compran todas las hierbas en el mercado, sólo las arrancan del patio, entonces todo se les hace más fácil”, explica.
En ese sentido, Liseth Estrada, una secretraria bilingüe que decidió partir a Xela concuerda con Zúñiga al asegurar que en una cabecera departamental no hay muchos gastos que hacer pero los salarios son demasiado bajos en comparación con la capital.
“Es casi la mitad de lo que se gana en otro lado”, señala. “Lo bueno sería generar empleos en el área turística y agrícola para evitar que la gente salga de su tierra y que, quienes salen de la capital, tengan nuevas oportunidades de trabajo”, dice Zúñiga.
Estrada también relata que la búsqueda de un buen empleo comenzó cuando escuchó anuncios a través de la radio. “Me fui a Xela por la necesidad de estudiar en la Universidad pero si se presenta una mejor oportunidad en la capital, no lo pienso dos veces y me iría porque allá sí se gana bien”, agrega.

La distancia no es problema
Vivir a cientos de kilómetros de la capital no es sinónimo de vivir aislado. En un país en el que la telefonía ha tenido un crecimiento acelerado, la comunicación no es un problema. Datos de la Superintendencia de Telecomunicaciones indican que en 1997 había 430 mil líneas fijas y 64 mil celulares, mientras que a junio de 2005 ya eran 1.2 millones de fijas y 3.5 millones de móviles.
Además, el acceso a internet por medio de locales que se dedican a ese negocio y las facilidades de pago que ofrecen las empresas de cable, ha sido más fácil de obtener en los últimos dos años. El precio por alquiler de una computadora conectada a la red oscila entre Q5 y Q12 por hora, dependiendo del lugar.
Y debido a que la educación de los hijos es motivo de angustia para las familias, algunas instituciones trasladaron una réplica de colegios capitalinos. En Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla, como un proyecto de la Universidad del Valle de Guatemala, fue creado el Colegio Americano, ubicado en ese municipio con la intención de fortalecer las capacidades de los alumnos que estudien en la costa sur.
En este caso, el centro educativo cuenta con educación bilingüe impartida por extranjeros, 20 alumnos por clase y los profesores poseen título universitario y maestrías.

Se van a trabajar
Pero la decisión de irse de la capital no siempre es iniciativa de la persona de forma voluntaria. De acuerdo con Bernardo Rohers, gerente de Relaciones Públicas de La Fragua, en ocasiones es la empresa la que sugiere el cambio.
“En Almacenes Paiz tenemos varios casos en los que se le ofrece un mejor puesto a la persona y un mejor salario. Por eso le ayudamos a conseguir una casa y le damos varias opciones de colegios para que se acomode bien y no llegue desorbitado a su nuevo hogar”, dice el ejecutivo.
Al igual que Rohers, María Eugenia García, gerente de Mercadeo de Bimbo, coincide en que un ascenso es la razón más poderosa para que un colaborador acepte irse de la ciudad. “En la empresa se han ido varios para occidente porque allá está un centro de distribución y son felices”, asegura.
Por ahora, no hay estadísticas pero el parque vehicular en la capital cada vez crece más. Hasta ahora, la Municipalidad Metropolitana tiene un conteo de 811 mil carros y según los pronósticos, este año podría terminar con 1 millón de automotores recorriendo la ciudad. Nuria se siente tranquila y asegura que en un departamento en donde hay 35 agencias bancarias, hospital, supermercado y un campo en donde juegue con sus hijos, no le falta nada.

GUATEMALA EN USA • ONLINE
1138 WILSHIRE BLVD. SUITE 300 LOS ANGELES CA 90017 - Tels: (213) 250-3416 (213) 250-9090 FAX (213) 250-3705
© 2005 CASA DE LA CULTURA DE GUATEMALA EN LOS ANGELES.