La poca educación y
participación política de los hispanos en los
Estados Unidos causa retrasos a favor de leyes que puedan
veneficiar tanto a la comunidad legal como a la indocumentada.
Centenares de hispanos que pueden convertirse en ciudadanos
no lo hacen y los que pueden efectuar su sufragio en elecciones
no se registra para hacerlo. Esa actitud, conlleva a que una
de las comunidades más grandes del país, siempre
siga siendo vista como minoría.
En las ciudades de Escondido y de San Bernardino en California,
varios concejales locales han propuesto leyes anti migratorias
que van desde no dar alquiler a indocumentados, hasta sancionar
a los que contraten personas indocumentadas.
Pero esta fiebre anti inmigrante no solo a afectado a la comunidad
de California, en Avon Park un pueblito de más de 8
mil habitantes poblada en su mayoría por jubilados
y trabajadores agrícolas, el Concejo Municipal voto
3-2 en favor de una disposición que sancionaría
con multas hasta de mil dólares a quienes ofrecieran
trabajos, servicios o rentaran viviendas a personas indocumentadas.
El impacto del debate migratorio ya dejó su huella
entre los comerciantes de En Avon Park. “Mucha gente
ha cerrado sus negocios, hay gente que no puede conseguir
obreros para sus ranchos y haciendas. Esto nos está
afectando”, señaló Bobby Hendricks, propietario
de una tienda de abastos. “Me podrían multar
con mil dólares por cada cliente que encuentren que
es ilegal., agregó el comerciante nacido en Bloomington,
Indiana, quien ha vivido 22 años en Avon Park.
Hendricks calcula que la población de trabajadores
agrícolas indocumentados oscila entre 2 y 5 mil personas
en el auge de la temporada de la naranja. El proyecto de ordenanza
en Avon Park dejó en evidencia la falta de influencia
de los hispanos en la vida pública de la ciudad.
Por su parte, activistas de toda la nación están
preocupados por las leyes contra los inmigrantes, pero la
importancia es el hecho que la comunidad que puede registrarse
para votar no lo hace. Gran parte de lo que está ocurriendo
tiene que ver con la pobre educación política
y la poca presencia política hispana, para defender
sus propias necesidades.
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