Después
de escuchar las malas noticias acerca de todo lo que sucede
diariamente en el mundo entero, estamos propensos a iniciar
nuestros días tristes, asustados, desanimados, especialmente
en el caso de nuestra tierra Guatemala. Escuchamos, vemos
y leemos como la violencia, la corrupción y la pobreza
imperan en todo el territorio y, no nos quedan ganas de leer
ningún periódico, mucho menos ver la televisión
nacional.
Sin embargo, hoy quiero cambiar el tono por ser el mes que
recordamos nuestra independencia y la lucha por nuestra libertad.
Hoy creo oportuno resaltar lo que me gusta más de mi
país y de lo cual estoy verdaderamente honrada. ¡Sé
que muchos se identificaran con mi sentir!
Uno de tantos días en mi trabajo me quejaba desconsolada.
Reclamaba el hecho de que nadie veía lo bueno que yo
hacia, que un solo error bastaba para desbaratar todo el crédito
que con tanto esfuerzo había logrado. Entonces, un
buen amigo me pidió una hoja en blanco en la cual dibujó
un diminuto punto negro y me preguntó: ¿Qué
ves en esa hoja blanca? Yo contesté “pues un
punto negro”, a lo que mi amigo respondió, ¡ya
lo ves!, un solo punto negro basta para que dejes de ver todo
lo blanco de la hoja… En ese momento comprendí
la forma en que las cosas negativas toman la ventaja muchas
veces…
Con ese sabio ejemplo de mi amigo, hoy quiero resaltar lo
blanco de la hoja, lo bueno de mi Guatemala y de las miles
de cosas buenas de ella. Su clima por ejemplo es el mejor,
es incomparable y una de las razones por las que muchos extranjeros
deciden vivir aquí con su familia. Quiero, además,
resaltar nuestra GENTE. Mis paisanos, que viven aquí,
pero también los que están fuera de nuestras
fronteras luchando con uñas y dientes para salir adelante
y ayudar a sus familias. A los que se fueron para engrandecer
a la patria y quienes hoy son ejemplo de fortaleza. Porque
solo los que están fuera pueden entender estas palabras
y llenarse de nostalgia, de un deseo incomparable de venir
a reencontrase con lo que por derecho es suyo.
En fin, esa gente buena que aun existe, ¡Es GUATE! Los
que están fuera y lloran al escuchar el himno nacional,
¡Son GUATE! Los que día a día recuerdan
su tierra y por ello sienten un golpe en el corazón
al estar lejos, ¡Son GUATE!
Y por ultimo, quienes los recordamos y esperamos con todo
el amor del mundo aquí, ¡Somos GUATE!
Estemos donde estemos y hagamos lo que hagamos, demostremos
que somos de hierro cuando nos lastiman y de algodón
cuando nos quieren y respetan. Hagamos las cosas con honestidad,
con ganas de superarnos, que se logren nuestras metas y que
nunca cambien nuestros valores, que siempre nos levantemos
cada mañana pensando que va a ser el mejor día.
Porque aunque digan lo contrario sabemos que eso lo aprendimos
en GUATE.
“La independencia esta donde quiera que estemos”.
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